Me llegó a la mente la siguiente idea, que es lo que se podría entender cuando uno se está profesionalizando en el tema del bonsai. Más concretamente, que es ser un profesional del bonsai. Primero deberíamos ir a investigar que es los que se entiende por Profesional:

PROFESIONAL:

1. adj. Perteneciente o relativo a la profesión.
2. adj. Dicho de una persona: Que ejerce una profesión. U. t. c. s.
3. adj. Dicho de una persona: Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive. Es un relojero profesional. U. t. c. s. Es un profesional del robo.
4. com. Persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación.

Como no me queda del todo claro acá esta lo que es Profesión.

PROFESION:

1. Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución.

Entonces queda claro que un Profesional es aquel que (según el Diccionario de la Real Academia), ejerce un trabajo de manera relevante o destacable y que además reciba ingresos por eso… sin importar si ha estudiado la profesión que hace, solamente se menciona que la domine pero de manera relevante con capacidad y de manera aplicada…

Algo complejo entonces cuando un dice… yo soy un profesional del Bonsai, pues, ¿Cuántos “profesionales realmente hacen bien su trabajo”, o más agudo aún, ¿Cuántos Profesionales son realmente profesionales?

Siguiendo muy de cerca la descripción que da la Real Academia, un Profesional del Bonsai, debería por lo menos cumplir con las siguientes características y funciones. (… y esto no lo estoy inventado, sino más bien es lo que sale en los libros de lo que se debe hacer en el Arte del Bonsai…)

A] Un profesional del bonsai debería como primera cosa tener una colección de bonsai que logre sugerir que está realizando esa “profesión”; BONSAI..., obvio.
Tal vez una colección no tan extensa, entre 150 a 200 árboles es una cantidad que podría decirse que realmente está motivado con el tema. No es necesario contar con árboles listo para una exposición, sino que camino a ésta. Mantener sus árboles en un lugar adecuado, espaciados entre ellos y con protección. Limpio, ordenado y bien mantenido.

B] Un profesional debería contar con todas las herramientas y utensilios básicos para el entrenamiento del Bonsai. A pesar que con útiles alternativos igualmente se pueden conseguir buenos trabajos, con las originales siempre es mejor. Deben estar en buen estado, siempre afiladas y en lo posible mantenerlas en un lugar seguro y libre de corrosión.

C] Un profesional debe tener el conocimiento pleno de las técnicas básicas para el entrenamiento del bonsai. Saber los distintos trabajos que debe entregarle a sus árboles y las distintas necesidades de cada uno de ellos. Además debería llevar un control de trabajos que certifique y apoye que su colección está en continuo cuidado. Además un profesional debe manejar conceptos horticultores muy específicos para el arte en cuestión, saber de crecimiento vegetativo, métodos de reproducción, temas básicos de los sustratos, enfermedades, maneras de riego, lo esencial de las podas, manera de abonar, reconocer estilos dentro del Bonsai y reconocer errores en el entrenamiento de los árboles.

D] Un profesional del Bonsai, debería contar con una colección que goce de salud y que se note a simple vista que se han tomado todos los resguardos para que así sea. No se saca nada hacer un arte y a medias, mal mantenidos o muy distorcionados, pues lo anterior no hablaría bien de un “profesional”

E] El profesional en momentos en que llegan visitantes o clientes, debe comportarse de manera sencilla y amigable. Entregar la mayor cantidad de información posible a los visitantes. No andar con rodeos y mucho menos ocultar o no entregar la información que estos le solicitan (preguntas típicas). Y menos aún inventar explicaciones o mentir en casos concretos (como la edad de un bonsai).

F] Y lo más importante, un profesional nunca debería sentirse como tal, solo debería decir ( y sentirlo en el corazón a la vez) que gusta de hacerlo y enseñarlo, pues en la medida que somos más los horticultores, es mejor para todos.

Podría hacer una lista mucho más extensa, pero con esto, creo que basta…

En resumen, un profesional debe respetar el arte, no ser competitivo contra otros, sino compartirle a ellos sus experiencias y buenos o malos resultados, debe cuidar y respetar a la naturaleza y obviamente debe creerse el cuento.